En un Estado pétreo cortejado por muchas potencias extranjeras, la llegada al poder en 2003 de Ilham Aliev estuvo cuidadosamente preparada por su padre, Heidar Aliev, dirigente del país desde 1969. Considerado una persona afable, poco curtido en las duras realidades de la vida política, Ilham Aliev se ha demostrado sin embargo un digno heredero de su padre, tratando a la oposición con brutalidad. Los periódicos cercanos a ella, y los que denuncian la rampante corrupción del país, son tratados como corresponde. En agosto de 2006 se implicó a un ex Ministro de Desarrollo Económico en el asesinato, no aclarado hasta el momento, del redactor jefe de la revista Monitor. En los últimos años se han multiplicado las agresiones a profesionales de la prensa. Y, cada vez con más frecuencia, condenan a los periodistas a penas graves de cárcel, después de procedimientos judiciales no equitativos. La elección presidencial, prevista para el otoño de 2008, demostrará si las autoridades están dispuestas a escuchar los llamamientos de la comunidad internacional, que pide mayor libertad de expresión.